23 Dic

Lesiones de los meniscos

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Definición

El menisco es una estructura situada dentro de la rodilla, que sirve para facilitar el movimiento del fémur sobre la tibia, en cierto modo podemos decir que almohadilla el movimiento, evitando el desgaste del cartílago del fémur y la tibia. En cada rodilla hay dos meniscos, uno interno y otro externo.

Los meniscos se lesionan habitualmente haciendo deporte, aunque puedes tener una lesión de menisco tras un traumatismo banal, como puede ser bajando una escalera o saliendo de un coche. La forma característica de lesionarse es cuando se tiene un giro de la rodilla mientras el pie está apoyado en el suelo.

En más de un 50% de los casos, la lesión del menisco será una pequeña rotura, que curará sin cirugía en cuatro a seis semanas. En el resto de los casos, es probable que haga falta tratamiento quirúrgico para solucionar el problema.

Pruebas diagnósticas

La lesión en un menisco se caracteriza por el dolor en la zona interna o externa de la rodilla que aparece al correr, o al subir y bajar escaleras.

Es raro que inmediatamente después de lesionarse un menisco se produzca mucho líquido en la rodilla. Si esto es así, puede ser que además del menisco se haya lesionado el ligamento cruzado anterior (consulta las lesiones del ligamento cruzado anterior en el apartado de esguinces de rodilla).

La prueba más importante para el diagnóstico de una rotura del menisco es una resonancia magnética. Será más útil si te haces esta prueba al menos 5 ó 6 días después de la lesión, pues así la información de tu rodilla  habrá disminuido y eso facilitará el diagnóstico.

Formas de tratamiento

Si lo que tienes es una lesión aguda del menisco puede seguir estas recomendaciones:

1.      Vendaje.

Es conveniente que te colocan un vendaje alrededor de la rodilla para disminuir la inflamación y limitar los movimientos que producen dolor.

2.      Pierna en alto.

Debes mantener la pierna elevada, esto es tu pie por encima de la cadera, para ayudar a disminuir la inflamación.

3.      Frío.

Colócate frío sobre la rodilla, con ayuda de hielos envueltos en un paño, o de una bolsa de congelados que se adaptan a la forma de tu rodilla, o de las bolsas que venden en farmacias y ortopedias que permiten congelarse y descongelarse muchas veces.

4.      Muletas.

Utiliza una o dos muletas durante los primeros 5-7 días, de forma que no apoyes todo tu peso sobre la rodilla lesionada, sino que lo repartas entre las muletas y la pierna afectada.

Debe seguir estos cuatro puntos al menos durante una semana.

Como decíamos al principio, más del 50% de las veces este tratamiento será suficiente, y en algunas semanas podrás volver a practicar deporte nuevamente.

En caso de que los síntomas no mejoren después de un mes de este tratamiento puede que requieras tratamiento quirúrgico. Éste se realiza mediante artroscopia, esto es introduciendo una pequeña cámara dentro de la rodilla por un pequeño oficio, y por otro pequeño orificio se introducen los instrumentos de reparación. Existen básicamente tres formas de tratar una lesión del menisco mediante artroscopia:

  • Sutura: consiste en coser los extremos del menisco roto. Esta técnica sólo es posible si la rotura del menisco la tienes en la llamada zona roja – roja (consúltalo con tu traumatólogo).
  • Meniscectomía parcial: consiste en quitar el trocito de menisco que tienes roto. Suele dar buenos resultados.
  • Meniscectomía total: en caso de que tengas una rotura muy importante, puede ser necesario quitar la totalidad del menisco. Esta opción de tratamiento no suele realizarse si eres joven y deportista, pues se ha visto que acelera la aparición de artrosis en la rodilla. Por tanto se suele reservar para pacientes ya mayores, que no realizan actividades deportivas.

Recomendaciones

Tras el periodo inicial de inmovilización, puedes empezar el proceso de rehabilitación. Inicialmente debes ganar tonificación y flexibilidad de la rodilla, para lo cual, una vez que no tengas dolor en la rodilla, está recomendado realizar bicicleta, caminar por lugares llanos o natación. Puedes realizar estos ejercicios, y evitar los ejercicios que requieran regate o torsión de la rodilla, durante 8 – 10 semanas.

A partir de las 12 semanas puedes volver a la actividad deportiva habitual.

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