11 Ene

Luxación de Rodilla

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Definición

Llamamos luxación de rodilla cuando se pierde la relación articular normal entre la superficie articular del femur y la tibia. Son luxaciones que suelen provocarse por accidentes de trafico o accidentes laborales de alta energia.

Tipos

Según donde quede la superficie articular femoral con respecto a la tibia distinguimos; luxacion de rodilla anterior (cuando el femur queda por delante de la tibia), luxación de rodilla posterior (cuando el femur queda por detrás de la tibia).

Diagnóstico

Cuando se produce una luxación de rodilla además de un intenso dolor alrededor de la rodilla, la pierna queda inmovilizada y deformada.

Es recomendable realizar una prueba de imagen para poder descartar que haya una fractura en un hueso asociada a la luxación antes de manipularla. Para poder diagnosticar una luxación de rodilla se suele realizar dos radiografías del rodilla. Con un par de radiografías puede ser suficiente para conocer el tipo de luxación y decidir cual va a ser el tratamiento mas adecuado. Sin embargo en ocasiones es necesario realizar un escáner (tomografía computerizada) para poder concretar si hay trazo de fractura y el desplazamiento de los fragmentos.

Tratamiento

Las luxaciones de rodilla son una urgencia y la articulación requiere ser reducida lo antes posible para evitar que haya lesiones más importantes. En la mayoría de las ocasiones la colocación de la rodilla suele realizarse con anestesia local. Para que la articulación se coloque (reduzca) es necesario que los músculos del rodilla están relajados, para eso es fundamental conseguir controlar el dolor con anestésicos y analgésicos. Si a pesar de la medicación no se puede reducir la articulación sin riesgo de provocar daño lo habitual es dormir al paciente con anestesia general para reducir la luxación. Tras la reducción se suele realizar una radiografía de control para confirmar la reducción y descartar fracturas asociadas.

En la mayoría de los casos se inmoviliza la pierna con un vendaje reforzado con yeso para evitar los movimientos de flexo-extensión durante las primeras 3 semanas. Lo habitual es que durante este periodo no se permita apoyar el pie en el suelo. Una vez que ha pasado este tiempo son muy importantes los ejercicios de rehabilitación para recuperar la fuerza de los músculos que se han debilitado después de la inmovilización. Lo habitual es que se pierda agilidad y fuerza después de la luxación. Pero lo normal es que tras el tratamiento el paciente vuelva a realizar las mismas actividades deportivas o laborales que hacía antes de la luxación.

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