23 Dic

Fractura de hombro

Facebooktwittergoogle_plusredditlinkedintumblrmail

Concepto

El hombro es la articulación que une el brazo con el resto del cuerpo. Está formada por tres huesos: el húmero, la escápula (omóplato), y la clavícula. En este apartado vamos a tratar en concreto las fracturas que afectan al húmero en la zona de la articulación del hombro, ya que son las más frecuentes. Pueden darse también fracturas en la zona de la escápula que articula con el húmero, pero no creemos que éstas sean de interés general debido a su infrecuencia. Si lo que tienes es una fractura de clavícula, debes visitar el apartado específico de este tipo de fracturas.

En personas mayores, con osteoporosis, es frecuente que se fracture el húmero a este nivel.

Tipos de fractura

Las fracturas que afectan al húmero en la zona de la articulación del hombro se dividen en función del número de fragmentos

Fractura de extremidad proximal de humero

fractura humero en el hombro

que se hayan formado a consecuencia del traumatismo, o de la zona del húmero que se haya visto afectada. Por tanto, a modo orientativo podemos decir que tendrás una fractura en dos fragmentos, tres fragmentos o cuatro fragmentos. O bien que tendrás una fractura en el cuello del húmero y / o en el troquiter, y / o en el troquín. El troquiter y el troquín, de son las zonas de húmero donde se anclan los tendones que permiten muchos movimientos del hombro.

Cualquiera de estas fracturas puede asociarse además a una luxación del hombro, lo que hace que la lesión sea más grave.

Pruebas diagnósticas

Las fracturas en el hombro pueden diagnosticarse con radiografías. De todas formas, en esta articulación puede ser muy útil que te hagan un escáner o TAC, para hacerte un correcto estudio de la fractura. De esta manera se podrá saber con precisión en cuantos fragmentos ha quedado partida la cabeza del húmero, y como de desplazados están estos fragmentos.

Formas de tratamiento

El tratamiento de las fracturas del hombro varía mucho en función del número de fragmentos que se han formado, y el grado de desplazamiento de estos. Los tratamientos son tan diferentes que van desde colocar un cabestrillo, hasta tener que colocar una prótesis de hombro. Vamos a intentar hacer una aproximación a cuáles son las formas de tratamiento más frecuentes en función del tipo de fractura que tengas:

  • Fractura en dos fragmentos.
    Fractura del cuello del humero en el hombro

    fractura, humero, cuello quirúrgico

    • Poco desplazada: suele ser suficiente con que te coloquen un cabestrillo. Si eres una persona activa, deportista, o que realiza esfuerzos físicos en el trabajo se puede tratar como si fuera desplazada.
    • Desplazada: suele necesitar cirugía. Las tres formas más utilizadas de tratamiento son colocar un clavo que una la cabeza del húmero con el resto del húmero, colocar una placa con esta misma finalidad, o colocar unas agujas a través de la piel. Para colocar un clavo basta con una pequeña herida en la parte superior del hombro, mientras que para colocar una placa hace falta hacer una herida algo mayor en la zona anterior y lateral del hombro. Te recomendamos que confíes en la decisión que tome tu traumatólogo sobre si colocarte un clavo o una placa. La colocación de agujas para el tratamiento de este tipo de fracturas está cayendo en desuso.
  • Fractura en tres o cuatro fragmentos.
    • Poco desplazada: puede ser suficiente también con que te coloquen un cabestrillo. Aunque si eres una persona muy activa puedes beneficiarte del tratamiento quirúrgico con una placa atornillada al hueso.
    • Desplazada: lo más adecuado es el tratamiento quirúrgico. Si eres una persona joven la cirugía consiste en colocar una placa para situar todos los fragmentos de la fractura en su sitio. En caso de que seas una persona mayor, que ya utiliza poco los hombros para realizar actividades físicas, o esfuerzos importantes con los brazos, inicialmente se intentará colocar una placa, pero si el hueso está muy roto y no se puede asegurar una correcta curación de la fractura sólo con la colocación de la placa, existe la alternativa de que te coloquen una prótesis de hombro. Como última posibilidad, en personas muy mayores que requieren ayuda para todas las actividades que hacen en su vida diaria, existe la posibilidad de simplemente colocar un cabestrillo.

Recomendaciones

Para la correcta recuperación después de haber tenido una fractura a nivel del hombro, es muy importante un buen programa de rehabilitación. Éste tipo de fractura se caracteriza por dejar una limitación de la movilidad del hombro, por tanto debes insistir mucho en la rehabilitación desde que tu traumatólogo te autorice a mover el hombro.

Tanto si has recibido tratamiento quirúrgico como si no, deberás llevar un cabestrillo. Pasados dos o tres días desde la fractura, te puedes quitar el cabestrillo tres o cuatro veces al día para hacer movimientos con el codo y con la muñeca, siempre manteniendo el codo pegado al cuerpo. Mientras tengas el cabestrillo colocado debes procurar mover activamente los dedos de la mano, utilizando por ejemplo una pelota de goma, para apretarla y así hacer fuerza con los dedos.

En este tipo de fracturas suele aparecer un hematoma que puede llegar a ser muy grande y extenderse por el pecho. No debes alarmarse por la presencia de este hematoma, pues es habitual y no indica una mayor gravedad de la fractura.

El tiempo que deberás tener el cabestrillo depende del tipo de fractura que hayas tenido. Aproximadamente te podemos decir que lo llevarás de forma continuada durante 1 a 3 semanas. Pasado este tiempo podrás comenzar el período de rehabilitación. Inicialmente debes realizar ejercicios pasivos, esto es:

  • movimientos pendulares del hombro: sentado en una silla, con el cabestrillo quitado, debe dejar caer el brazo al lado del cuerpo. Empieza hacer movimientos circulares del brazo como si estuvieras dibujando círculos en el suelo. A mucha gente este movimiento le recuerda al que se utiliza para hacer mantequilla.
  • Escalera de pared: acercarte a una pared a una distancia aproximada de medio metro. Con el brazo lesionado debes tratar de subir por la pared, utilizando la ayuda de los dedos que simularán que estas subiendo una pequeña escalera colocada en la pared, de forma que puedas elevar el hombro lo máximo posible.
  • Tumbona de playa: debes colocar tu espalda contra una pared. El ejercicio que debes realizar consiste en llevar las manos a la nuca, y tratar entonces de tocar la pared con los codos.

Te recuerdo que no debes sentir dolor mientras realizas estos ejercicios. Sí que debes tratar de forzar, cada día un poco más, la amplitud de los movimientos que realizas.

Puedes realizar estos ejercicios tres o cuatro veces al día y dedicarle unos 10 minutos cada vez. Aplícate 10 minutos de frío en el hombro después de los ejercicios para disminuir la inflamación y el dolor.

A partir de las cuatro o cinco semanas después de la fractura, podrás empezar a hacer estos ejercicios con algo de peso, para ir fortaleciendo poco a poco la musculatura. No será hasta los dos meses cuando podrás hacer una vida prácticamente normal.

Como te hemos dicho al principio debes esmerarte mucho en tu programa de rehabilitación para conseguir una movilidad del hombro igual a la que tenías antes de la fractura.

Facebooktwittergoogle_plusredditlinkedintumblrmail
Facebooktwitteryoutube