23 Dic

Fractura vertebral

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Concepto

Las vértebras son los huesos que forman la columna vertebral, y que se encargan de proteger la médula espinal. Existen siete vértebras cervicales, 12 vértebras torácicas y cinco vértebras lumbares. La columna se completa por abajo con el sacro y el coxis.

Las fracturas vertebrales se producen con mucha frecuencia en pacientes mayores que tienen osteoporosis. De hecho, en pacientes que tienen osteoporosis, la fractura más frecuente es la fractura vertebral. En estos casos las probabilidades de afectarse la médula espinal son muy bajas.

En accidentes de tráfico, o caídas desde mucha altura, las vértebras también suelen lesionarse. Con estos traumatismos de alta energía, las fracturas vertebrales suelen ser mucho más graves, y con más probabilidades de afectarse la médula espinal.

En este apartado de nuestra página, nos vamos a dedicar exclusivamente a las fracturas vertebrales producidas en pacientes mayores osteoporóticos, que no ha producido lesión de la médula espinal. Dado que las fracturas vertebrales que producen lesión de la médula espinal suelen afectar a pacientes en estado muy grave, y que el tratamiento de este tipo de fracturas debe ser muy individualizado, te recomendamos que sigas todas las indicaciones dadas por el equipo médico.

Tipos de fractura

Las fracturas vertebrales se dividen en función del nivel de la columna afectado, cervical, dorsal o lumbar, del mecanismo de producción y de la zona de la vértebra afectada.

La fractura vertebral que afecta a pacientes mayores con osteoporosis, es una fractura aplastamiento de la vertebra. Lo que se produce es una disminución en la altura de la parte de la vértebra conocida como cuerpo vertebral. De manera muy excepcional este tipo de fractura afectará la médula espinal. Estas fracturas afectan fundamentalmente a las vértebras dorsales (torácicas) y lumbares.

Pruebas diagnósticas

Para el diagnóstico de una fractura vertebral se necesitan dos radiografías, una en la que se vea la columna de frente, y otra en la que se vea la columna de lado. Actualmente cada vez se utiliza más el escáner como ayuda para el diagnóstico de estas fracturas, pues nos permite calcular con exactitud el grado de aplastamiento, y descarta la presencia de lesión medular. En aquellas fracturas con afectación de la médula espinal es imprescindible la realización de una resonancia magnética.

Formas de tratamiento

El tratamiento inicial de todas las fracturas vertebrales producidas en pacientes osteoporóticos, es el de controlar el dolor. Se debe mantener reposo en cama. Se debe vigilar si se hace defecación o no, pues una de las complicaciones iniciales que pueden aparecer en pacientes con una fractura vertebral, es que el intestino se enlentezca, y se dejen de hacer deposiciones. Esta es una situación que se debe controlar, y que puede requerir el ingreso hospitalario hasta que se solucione.

El tratamiento definitivo varía según el nivel en que se encuentre la vértebra fracturada.

  • Fractura vertebral torácica: estas fracturas suelen ser muy estables, pese a que el aplastamiento producido sea muy grande. No suelen necesitar tratamiento quirúrgico. Se debe realizar al  menos 1 semana de reposo en cama o en sillón, cumpliendo además el tratamiento analgésico que te hayan pautado. Como te hemos comentado, estas fracturas son normalmente estables, aunque puede ser que necesitas llevar una ortesis toracolumbar (una especie de faja rígida que abarcaría desde el pecho hasta el abdomen).
  • Fractura vertebral torácica baja o lumbar alta (D11 – L1): si tienes una fractura vertebral en esta zona de la columna, es más posible que haya inestabilidad.

o   En caso de pacientes mayores, con un pequeño aplastamiento, suele ser necesario reposo en cama y llevar algún tipo de ortesis (corsé). El modelo más adecuado lo deberá elegir tu traumatólogo en función de cuál sea la vértebra exacta lesionada, y el grado de aplastamiento. Algunos de los modelos que existen son la ortesis toracolumbar, el marco de Jewett, la ortesis de Aspen, el BOB, etc.

o   En caso de que seas un paciente joven o el nivel de aplastamiento de la vértebra sea importante, puede hacer falta tratamiento quirúrgico. Éste debe individualizarse en función de cada paciente, pero de forma orientativa te diremos que suele consistir en la colocación de tornillos y barras para sujetar y dar estabilidad a la columna.

  • Fractura lumbar: esta es la zona de la columna donde más frecuentemente se producen las fracturas vertebrales osteoporóticas.

o   En caso de pequeños aplastamientos, será suficiente con reposo en cama y tratamiento analgésico. Puede resultarte cómodo utilizar una faja lumbar durante 4 semanas, aunque no es imprescindible.

o   Si el aplastamientos mayor al 50% de la altura de la vértebra, existe la alternativa de tratamiento quirúrgico. Las formas más extendidas de tratamiento de este tipo de fracturas en la actualidad son dos procedimientos, la cifoplastia y la vertebroplastia.

§  La vertebroplastia, consiste en la inyección de una especie de cemento (polymetilmetacrilato), dentro de la vértebra fracturada. Con esto se pretende dar estabilidad a la columna, evitar que el aplastamiento progrese, y sobre todo disminuir el dolor lo más rápidamente posible.

§  La cifoplastia, es un procedimiento similar a la vertebroplastia, en el que antes de inyectar el material similar al cemento (polymetilmetacrilato) se introduce un balón dentro de la vértebra para aumentar la altura de la vértebra fracturada. Con este procedimiento, se pretende además de disminuir el dolor, corregir la deformidad de la vertebra.

o   De todas formas continúa en la actualidad la controversia sobre cuál es la mejor manera de tratar este tipo de fracturas. Parece claro que, el tratamiento mediante vertebroplastia o cifoplastia disminuye el dolor más y antes que si no se realiza tratamiento quirúrgico, y por tanto permite una reincorporación más precoz a las actividades habituales. Aunque también parece que pasado un tiempo (6 meses – 1 año) los resultados son iguales independientemente de si se ha operado o no.

Recomendaciones

La fractura vertebral es más frecuente en pacientes con osteoporosis. Si tienes más de 50 cinco años y tienes una fractura de este tipo tras un pequeño traumatismo, debes consultar con tu médico ante la posibilidad de que tengas osteoporosis. Te recomendamos que consultes el apartado sobre osteoporosis.

Es importante que vigiles tu ritmo intestinal durante los primeros días, en caso de que notes cambios, debes consultar con un médico.

Las fracturas vertebrales requieren un buen tratamiento para el dolor. Normalmente será suficiente con que sigas el tratamiento puesto en urgencias, pero en caso de que no sea así, debes consultar con tu traumatólogo para que refuerce el tratamiento contra el dolor.

Te puede ayudar a calmar el dolor que te coloques una manta eléctrica a temperatura suave en la zona afectada durante 10 o 15 minutos unas tres o cuatro veces al día. Una buena alternativa a la manta eléctrica puede ser un paño planchado, que debes dejar todo el tiempo que dure el calor. Lo que es importante es que sea un calor seco, nunca un calor húmedo, pues podría aumentar tu dolor.

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23 Dic

Fractura de costilla

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Concepto

Las costillas son los huesos que junto con las vértebras dorsales y el esternón forman la caja torácica. Su misión principal es la de proteger los pulmones, el corazón y los grandes vasos. Además participan en la respiración.

Si tienes una fractura costal debido a un pequeño traumatismo, esta lesión no se considera grave, a no ser que tengas problemas respiratorios, lo cual puede hacer que tu situación respiratoria empeore.

Si el traumatismo que has tenido ha sido de alta energía, o tienes más de tres costillas rotas, entonces sí se considera una situación de gravedad, y probablemente necesites ingreso hospitalario para observación.

Tipos de fractura

Casi todas las fracturas de las costillas se producen en la zona de curvatura de la misma, o lo que es lo mismo en la zona de las costillas situadas debajo de las axilas. Lo importante de este tipo de fracturas, es cuantas costillas están afectadas. Si te has roto una o dos costillas, la situación no es grave, pero si te ha roto tres o más entonces puede afectarse tu respiración.

Pruebas diagnósticas

Para el diagnóstico de una fractura de costilla, hay que realizar una radiografía de tórax. Si el traumatismo que has tenido ha sido de alta energía, ante el riesgo de lesión del corazón o los pulmones, en muchas ocasiones es necesario realizar un escáner.

Formas de tratamiento

Las fracturas costales no tienen un tratamiento específico. No requieren cirugía normalmente, sino un buen tratamiento para el dolor. Es característico que pese a tomar calmantes, el dolor sea más intenso después de siete días del traumatismo. Esto no te debe asustar, simplemente debes continuar con el tratamiento pautado para el dolor.

Hay que vigilar la situación respiratoria. Una de las complicaciones que pueden aparecer, es que debido al dolor no respiras correctamente, lo que puede favorecer la aparición de infecciones, o complicaciones respiratorias. Consulta el apartado de recomendaciones, donde te explicamos los ejercicios que debe realizar para evitar estas complicaciones.

En caso de que tengas tres o más costillas rotas, las probabilidades de que tengas problemas respiratorios son más altas, por tanto puede ser necesario tu ingreso hospitalario para observación. En las ocasiones en las que las fracturas costales se han producido por accidentes de alta energía, si se han roto tres ó más costillas en dos sitios cada una, existe un riesgo muy alto de complicaciones respiratorias, y en estos casos si está indicada la cirugía de urgencia. Esta situación de todas formas es excepcional, y solo se suele producir tras traumatismos muy fuertes.

Recomendaciones

Es importante que sigas el tratamiento para el dolor que te ha pautado tu médico. Como hemos dicho antes el dolor puede llegar a ser más intenso una semana después del traumatismo.

Para evitar la aparición de complicaciones respiratorias, efectúa ejercicios de fisioterapia respiratoria. La forma más fácil de realizar estos ejercicios es con ayuda de un globo. Coge todo el aire que puedas en los pulmones, para a continuación tratar de hinchar el globo. De esta forma estarás forzando la inspiración (coger aire), y la espiración (echar el aire), y conseguirás que tu situación respiratoria sea buena pese al dolor. Puedes realizar estos ejercicios cuatro o cinco veces al día, dedicándole 10 minutos cada vez.

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