23 Dic

Esguinces de rodilla y lesiónes del cruzado anterior

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Concepto

Los esguinces de rodilla son una de las lesiones más frecuentes en gente deportista. La forma más frecuente de producirse estos esguinces es tras un traumatismo sobre uno de los lados de la rodilla, o tras un giro brusco la rodilla mientras el pie está apoyado en el suelo.

La importancia de estos ligamentos de la rodilla, es que dan estabilidad a la articulación. Esto permite una buena función de la rodilla, y evita que debido a movimientos anómalos se lesione el cartílago de la articulación, lo que provocaría una artrosis precoz.

Por tanto, si tienes una lesión importante de un ligamento de la rodilla, debes tener un diagnóstico preciso, y puedes necesitar tratamiento quirúrgico.

Tipos

Existen en la rodilla cuatro ligamentos fundamentales para la estabilidad, y que son los que se lesionan tras los traumatismos deportivos.

  • Ligamento lateral externo. Se produce tras un traumatismo sobre la cara interna de la rodilla, pues se fuerza el lado externo, y por tanto el ligamento.
  • Ligamento lateral interno. Se produce tras un traumatismo sobre la cara externa de la rodilla, en la que se fuerza el ligamento interno.
  • Ligamento cruzado anterior. La forma más frecuente de producirse una lesión de este ligamento, es aquella en la que se produce un giro brusco de la rodilla mientras la pierna está apoyada en el suelo.
  • Ligamento cruzado posterior. Es el ligamento que más raramente se lesiona. La forma de producirse suele ser con un traumatismo directo sobre la cara anterior de la rodilla, mientras ésta se encuentra estirada.

La mayoría de las veces tendrás una lesión parcial de uno de estos ligamentos. Los ligamentos laterales en la mayoría de las ocasiones sólo sufren una distensión de ligamento, esguince, pero si el traumatismo ha sido fuerte si te puedes tener una rotura. En el caso de los ligamentos cruzados, es raro la aparición de un simple esguince, y lo normal es que tengas o bien una rotura parcial o bien una rotura completa de ligamento.

Pruebas diagnósticas.

La forma inicial de orientar que lesión tienes en la rodilla, es a través de la exploración por parte de un traumatólogo. Si tras la exploración inicial la lesión parece leve, puede ser que no necesites pruebas adicionales.

La forma más precisa de diagnosticar correctamente las lesiones de los ligamentos de la rodilla, es a través de una resonancia magnética. Existen ciertas dudas sobre cuál es el mejor momento para realizar esta prueba. En los días inmediatamente posteriores a tu lesión, la rodilla está inflamada, y eso puede dificultar el diagnóstico preciso de la lesión. Por tanto es conveniente esperar al  menos 1 semana para realizar una resonancia magnética. Con esta prueba tendrás un diagnóstico preciso sobre tu lesión.

Formas de tratamiento

  • Ligamentos laterales. Consulta el tratamiento inicial en el apartado de aspectos generales de los esguinces. De forma específica, si el ligamento no ha sufrido una rotura completa será suficiente con este tratamiento. Si inicialmente ya se observa que tu rodilla es inestable, puede ser necesario colocar una férula para inmovilizarte la rodilla. Es raro con este tipo de lesiones que se produzca un derrame muy importante en tu rodilla y que por tanto te la tengan que pinchar para sacar el líquido. Si el diagnóstico final es de una rotura completa de uno de los ligamentos, puede ser necesario el tratamiento quirúrgico, que consistirá en hacer una herida en el lado de la rodilla lesionada para coser los extremos del ligamento entre sí, o bien anclar el ligamento al hueso.
  • Ligamento cruzado anterior.
    •  Si la lesión del ligamento cruzado anterior es una rotura parcial, se debe valorar cuál es la estabilidad de la rodilla para decidir si  necesitas un tratamiento quirúrgico o no.
    • En caso de una rotura completa del ligamento, debido a la inestabilidad que se genera, está indicado el tratamiento quirúrgico.
    • Inmediatamente después de producirte la lesión, debes seguir las recomendaciones generales que te contamos en el apartado de aspectos generales del esguince. En las lesiones del ligamento cruzado anterior, es muy frecuente que se produzca un importante derrame de la rodilla que te producirá dolor y que limitara el movimiento de flexión. Te resultará útil que te pinchen la rodilla para sacar este líquido, pues te aliviará e incluso puede ayudar al diagnóstico de una rotura del ligamento. Además en este caso, debes utilizar muletas para no apoyar completamente la pierna en el suelo, debido a que la rodilla puede ser inestable.
    • Si junto con tu traumatólogo decides finalmente no operar, debes comenzar un período de rehabilitación precoz para mejorar la fuerza de los músculos que rodean la rodilla, y así evitar la pérdida de estabilidad.
    • Si finalmente optas por tratamiento quirúrgico, éste se suele realizar de forma artroscópica, existiendo distintas técnicas. Sí es importante que hables con tu traumatólogo sobre cuál será el tejido que sustituya a tu ligamento. Actualmente existen diversas opciones, que son utilizar un tejido tuyo, que puede ser, el tendón rotuliano, con una pequeña pastilla ósea de la rotula y de la tibia, o una parte de los tendones isquiotibiales. Para coger estos tejidos, además de la artroscopia hay que realizar una pequeña herida en la piel, en la cara anterior de la rodilla para tendón rotuliano, y en la cara interna de la rodilla para los isquiotibiales. Parece que si se utiliza tendón rotuliano, hay un porcentaje pequeño de pacientes que tienen dolor crónico de la cara anterior de la rodilla. Si se utilizan los tendones isquiotibiales, puedes tener una pequeña pérdida de fuerza para la flexión de la rodilla, que suele mejorar con rehabilitación. Otra alternativa es que el tejido que sustituya tu ligamento provenga de un donante. En este caso no tendrás complicaciones por sacar un tejido tuyo, aunque existe un pequeño riesgo, mínimo, de transmisión de enfermedades.
  • Ligamento cruzado posterior. Para el tratamiento en la fase inmediata tras la lesión consulta el tratamiento inicial en el apartado de aspectos generales de los esguinces. Además, en las lesiones del ligamento cruzdo posterior, deberás utilizar durante las primeras dos semanas unas muletas. Las lesiones de este ligamento suelen tratarse mediante rehabilitación, con ejercicios que fortalezcan la musculatura que rodea la rodilla. A diferencia de las lesiones del ligamento cruzado anterior, es menos frecuente que se produzca inestabilidad, aunque si aparece sí que será necesaria la reconstrucción quirúrgica del ligamento. Te recomendamos, que en caso de necesitar cirugía consultes con un traumatólogo experto en el tratamiento de lesiones deportivas de rodilla.

Recomendaciones

Es muy importante que sigas un correcto programa de rehabilitación independientemente del ligamento lesionado. Como te hemos dicho al principio, una rodilla inestable puede acarrear muchos problemas, así que es importante una buena recuperación para asegurar la estabilidad de la rodilla.

A continuación, te decimos los tiempos aproximados de recuperación en función de la lesión que hayas tenido:

  • Ligamento lateral interno:
    • Al menos los primeros tres meses después de la lesión, al incorporarte a tus actividades habituales, deberás llevar una rodillera que mejore la estabilidad de tu rodilla. Éste tipo de rodilleras, llevan unos refuerzos (flejes)  laterales, que ayudan a proteger a ligamento.
    • Esguince grado 1: podrás volver a tu actividad habitual en una o dos semanas.
    • Esguince grado 2: en este caso necesitarás de uno a un mes y medio para volver a tu actividad rutinaria.
    • Esguince grado 3 o cirugía: en este caso, al igual que si te han operado, necesitarás al menos 6 semanas, aunque es recomendable que esperes hasta los tres meses, para la reincorporación completa a tu actividad habitual.
  • Ligamento lateral externo:
    • Al menos los primeros tres meses después de la lesión, al incorporarte a tus actividades habituales, deberás llevar una rodillera que mejore la estabilidad de tu rodilla. Éste tipo de rodilleras, llevan unos refuerzos (flejes)  laterales, que ayudan a proteger a ligamento.
    • Esguince grado 1: podrás volver a tu actividad habitual en una o dos semanas.
    • Esguince grado 2: en este caso necesitarás de uno a un mes y medio para volver a tu actividad rutinaria.
    • Esguince grado 3 o cirugía: en este caso, al igual que si te han operado, necesitarás al menos 6 semanas, aunque es recomendable que esperes hasta los tres meses, para la reincorporación completa a tu actividad habitual.
  • Ligamento cruzado anterior:
    • Para las actividades deportivas, una vez que te reincorpores a tus actividades habituales, debes utilizar una ortesis para proteger la estabilidad de la rodilla. Consulta con tu traumatólogo cuál es el modelo más adecuado para ti, que variará en función de la agresividad que tiene el deporte que practiques para la rodilla.
    • Si has tenido una pequeña rotura, sin tratamiento quirúrgico, con un buen proceso de rehabilitación puedes volver gradualmente a practicar deporte en dos meses y  medio o tres meses.
    • En caso de que te hayan operado, necesitarás un tiempo para que el tejido que ha sustituido a tu ligamento se incorpore correctamente a tu rodilla, por tanto deberás esperar al menos 6 meses para la práctica de actividades deportivas.
  • Ligamento cruzado posterior:
    • Para las actividades deportivas, una vez que te reincorpores a tus actividades habituales, debes utilizar una ortesis para proteger la estabilidad de la rodilla. Consulta con tu traumatólogo cuál es el modelo más adecuado para ti, que variará en función de la agresividad que tiene el deporte que practiques para la rodilla.
    • Si has recibido tratamiento quirúrgico, con un buen proceso de rehabilitación puedes volver gradualmente a realizar actividades deportivas en dos o tres meses.
    • En caso de que te hayan operado deberás esperar al menos 6 meses para la práctica de actividades deportivas.
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